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Arquímedes y la ciencia moderna
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Muchos historiadores dicen que en ciencia no existen las revoluciones. Las rupturas no son tales, sino que siempre hay un hilo de continuidad que te liga con el conocimiento pasado. Nada surge del vacío total, sino que necesariamente se debe construir sobre los cimientos, aunque sean ruinosos de lo anterior. Sea esto así o no, lo cierto es que la llamada revolución científica del S.XVII no surgió de la nada, y algunas tienen precedentes tan antiguos como los autores grecolatinos.

Este es el caso de Galileo que puso las bases de la ciencia moderna. Tomó parte por el sistema copernicano y por el heliocentrismo en el intenso debate que se daba en la época. Resaltó el papel de las matemáticas y el experimentalismo, hizo nuevas observaciones y elaboró nuevas teorías que dieron al traste con las vigentes en aquel momento. Este científico por ejemplo se basó en un importante precedente para elaborar su física: las investigaciones que realizara más de mil años antes Arquímedes sobre el comportamiento de los cuerpos en un fluido.

Mientras que la física aristotélica mantenía que cuerpos con distinto peso caían a velocidades distintas, Arquímedes experimentó con la caída de cuerpos en fluidos y pudo observar que había una regularidad independiente de su peso. Según observo el sabio griego los cuerpos sufrían dos empujes verticales: uno hacia abajo causado por la gravedad y otro hacia arriba como consecuencia de la densidad del fluido y de la superficie del cuerpo.

A partir del comportamiento de los cuerpos en un fluido anotadas por el sabio griego, Galileo dedujo el comportamiento de sólidos en el vacío. Como el científico no podía experimentar en aquella época en condiciones de vacío – pues era muy consciente del valor del rozamiento del aire cuando se compara la caída de dos cuerpos –, tuvo que inferir su movimiento a partir de las observaciones que se hicieran casi dos mil años antes en los fluidos. Postuló que si la velocidad de caída dependía de la densidad del fluido, en vacio – en condiciones de densidad cero – los sólidos carían a la misma velocidad aún teniendo diferente peso.

Esta aseveración y el principio de la inercia, según el cual un cuerpo no se detendría en su movimiento si no hubiera una fuera que se le opusiera, son los pilares de la física galileana. Sobre estos pilares se fundó una nueva ciencia que llevaría por ejemplo a Newton a establecer las leyes que rigen los movimientos de los planetas del sistema solar. Y esto no habría sido posible sin las aportaciones de Galileo, de ahí su trascendencia. Y como vemos fue una inspiración fundamental para el científico italiano las aportaciones de Arquímedes.

Pero las aportaciones de Arquímedes a la ciencia no acaban ahí
. A principios del s.XX se descubrió una obra nueva del sabio griego – conocida como el palimpsesto de Arquímedes – en el que este explicaba una técnica similar a las derivadas desarrolladas por Newton y Leibniz en el S.XVIII. Arquímedes se basó en un método ideado por el matemático griego Eudoxo de Cnido llamado “método de exhaución”. En este caso los griegos se adelantaron más de 2.000 años a los científicos europeos. Aunque ni Newton ni Leibniz se pudieron basar en el texto de Arquímedes por ser desconocido en su época, esto no hace sino probar el nivel de conocimiento científico que se tenía en la antigüedad muy superior de lo que se suele conceder.

Pero si la ciencia europea no pudo surgir de la nada, y necesitó de los cimientos griegos – y también de otras culturas más próximas como el Islam –, también los griegos necesitan unas bases sobre las que sustentarse. En este sentido hay que recordar que ya historiadores y filósofos helenos como Herodoto y Aristóteles señalaron que su conocimiento había sido iniciado por el saber egipcio. Así por ejemplo aunque Arquímedes no pertenecía a la escuela de Alejandría, según diversos biógrafos si estudió en esa ciudad donde seguramente aprendió la ciencia egipcia.

Así, al observar muchos estudiosos el dominio sobre campos tan variados y diversos que tenían escritores tan prolíficos como Aristóteles y el mismo Arquímedes, han pensado que tal vez lo que estos sabios ofrecían era una compilación del saber del momento. En este sentido es posible que Arquímedes se basara en los conocimientos sobre los fluidos que fueron adquiriendo los egipcios con su ciencia. Esto es verosímil ya que según diversos testimonios los sacerdotes egipcios tenían la facultad de mover estatuas de dioses muy pesadas con diversos sortilegios, y si esto es así es posible que utilizaran máquinas hidráulicas para hacerlo. Esto conferiría a los egipcios experiencia y conocimientos sobre los fluidos.

No hay que pensar sin embargo que el mérito de Arquímedes es menor. Como todos los filósofos griegos tuvo la habilidad de estructurar el conocimiento heredado de diversas culturas lo que les daba la posibilidad de ampliarlo y acceder a nuevas observaciones.

Fuente(s): historiasilenciada.blogspot.com

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