"Una vez conocí a dos hombres que estaban tan completamente de acuerdo que, lógicamente, uno mató al otro"

Lectura destacada

La nueva guerra en el Congo. ¿Hasta cuándo?

Los cuatro estudiantes negros de Greensboro
Compartelo en
Pin It

El 1 de febrero de 1960, cuatro estudiantes negros del liceo agrícola entraron en una cafetería de Greensboro, en Carolina del Norte, y se sentaron en la barra, algo prohibido a los de piel oscura, obligados a consumir de pie. Aquel gesto supuso un ejemplo más en la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos.

El dueño del establecimiento se negó a servir a los conocidos desde entonces como ‘los cuatro de Greensboro’, alegando el derecho de segregación vigente en el restaurante franquiciado de la conocida cadena Woolworth. Los estudiantes no reaccionaron de ninguna forma a la negativa y permanecieron impávidos en sus ‘taburetes para blancos’.

Joseph McNeil, Franklin McCain, Ezell Blair, Jr. y David Richmond esperaron a la hora de cierre, se levantaron a la caída del sol y abandonaron el restaurante por la puerta de servicio, con un saludo de despedida: “volveremos mañana con toda la Universidad”.

Al día siguiente se presentaron 25 afroamericanos en la ‘barra para blancos’ de la cafetería, tomaron asiento y pidieron sus consumiciones. A la puerta del local un tumulto de estudiantes, curiosos y periodistas esperaban el inicio de un enfrentamiento. Pero no hubo batalla. Los estudiantes sacaron sus libros y apuntes y empezaron a trabajar en el mismo mostrador que les negaba el servicio. Los dueños no reaccionaron.

Un día más tarde fueron ya 80 los alumnos que se unieron a la protesta. Con la novedad de la adhesión a la causa de cuatro chicas blancas de la misma universidad. En pocos días el gesto se contagió por nueve estados del sur estadounidense. 

Varias ciudades boicotearon a la cadena Woolworth, y las pérdidas ocasionadas por los acontecimientos obligaron a la franquicia a suspender su reglamento segregacionista.

El 28 de mayo de 1963, en Jackson, Mississippi, cuatro jóvenes, entre ellos una chica de color, se sentaron a la barra siendo humillados y vejados por un grupo de segregacionistas, que les arrojaron azúcar, ketchup, sal e incluso trozos de vidrio. Al fondo, agentes del FBI con gafas de sol oscuras, observan permisivos la escena.

Fueron necesarios tres años del movimiento denominado ‘Sit-in’ para obligar al entonces presidente Lyndon Johnson a modificar la Constitución y abolir la discriminación racial en Estados Unidos. La ley cambió, pero el racismo en Estados Unidos todavía sigue muy arraigado en varios estados, especialmente en los del sur.

Fuente(s): elventano.es

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Copyright © . La Gran Paradoja Todos los derechos reservados. QPlantilla © design by neronsn Acerca del Sitio // Politica de Cookies // Sitemap // Contacto // Ir Arriba