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Malasia: el país de la curiosidad insaciable
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La infraestructura en el país es relativamente buena, las carreteras y autovías se extienden a lo largo y ancho del país, con excepciones, y las grandes ciudades, como Kuala Lumpur, su capital, son modernas con un buen servicio de transporte público... a excepción quizá de los autobuses de línea. El país es bastante seguro, y esto se ve reflejado en el bajo índice de criminalidad en el país -especialmente en los últimos años.

Quizá por la convivencia con otras culturas y religiones, los malayos son tolerantes, derrochan simpatía, tienen un trato amable, son hospitalarios, y no dudarán en indicarte el camino para llegar a tu destino o ayudarte a orientarte en la ciudad. Muchas veces ellos mismos se ofrecerán a ayudarte antes de que se lo pidas. Sin embargo, ten en cuenta que muchísimos malayos no conocen el concepto de "representación gráfica y métrica" de su ciudad/país... es decir: ¡no saben leer mapas!

Tienen una sed de curiosidad insaciable y querrán saber todo sobre ti: de dónde eres, hace cuánto has llegado a la ciudad, cuánto tiempo te quedarás, cómo te llamas, cuántos años tienes, si estás casada... o directamente: dónde está tu marido(!). Seguramente las primeras veces que te "interroguen" te quedes con la cara desencajada y no respondas; luego te parecerán simpáticos y responderás a muchas de sus preguntas; pero pasada una semana en el país... ya habrás desarrollado las habilidades para esquivar educadamente la lluvia de preguntas.

Desde una mirada occidental, habrá muchas cosas que te pueden llamar la atención: desde su comida y la forma de hacerla, los olores nuevos para nuestro olfato inexperto en concentrados de especias y frutas tropicales, hasta que en la gran mayoría de casas no hay instalaciones de agua caliente, te tienes que descalzar para entrar tanto a casas como a templos, que cuando comen con las manos, solo utilizan la mano derecha y que la poligamia es legal en el país.

La mujer que viaje sola por Malasia no se sentirá insegura, aunque si puede sentirse observada por los locales, a quienes le llamará la atención los rasgos propios de cada cultura -ojos grandes, cabello claro, tez clara, etc.- o la vestimenta.

Foto: electrostatico
Fuente(s): sinmapa.net

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